Skip links

EL DOLOR OCULTO (CAP. 20)

Terminé el año trabajando el perdón de todo lo oculto en lo más recóndito de la sombra y ahí sigo.
Ayer hice algunos descubrimientos que me dejaron sorprendida, trabajé cosas que ya tenía integradas en el plano emocional pero que no sabía que no me había perdonado, de hecho no sabía que requerían perdón pero sí.

Estos días se me han ido estropeando muchas cosas en casa y me siento impotente de no poder arreglarlas, y era un sentimiento muy incómodo que ya llevaba tiempo conmigo, pero ayer se me despegó una barra que fija mis dientes y ya no era impotencia, era un sufrimiento intenso, así que me puse con ello y encontré la raíz; de niña llevaba a todas partes una carpeta con toda la colección de Heidi que me encantaba y la dejé en el portal de casa y me la robaron, y poco después un chico muy amable me robó del tirón una medalla que llevaba que era de mi madre, de ahí venía mi impotencia y mi dolor, de no poder arreglar lo que pasó en aquellas dos experiencias.
Sentí algo más en la del robo de la medalla y me quedé ahí, sentí mucha rabia por su amabilidad y su engaño y eso me trajo la experiencia del pederasta que actuó de la misma forma, tampoco me había perdonado creer en alguien amable que luego resultó ser muy mala persona, ni creer en un chico que me pidió la hora amablemente y luego quiso abusar de mi cuando yo tenía 17 años.

Por la noche viendo una película, al escuchar una frase concreta: ¿qué es de lo que más te has arrepentido en tu vida? me vino algo a la cabeza; cuando me divorcié, estando de camarera en una boda, un chico de los de las mesas que me habían tocado, me dijo que se había enamorado de mi sonrisa y que me había hecho un anillo de papel donde me había anotado su teléfono, pero no lo cogí porque mi separación era muy reciente; después de más de diez años no me lo había perdonado, era bombero y de lo más atractivo, separado y dos años mayor que yo jeje. Trabajar el perdón ahí me trajo una experiencia anterior a la que nunca le di importancia, yo tenía 14 años y mucho complejo, nunca le había gustado a los niños y estando de vacaciones un chico vino a casa de mi abuela a buscarme para invitarme a salir pero le dije que no por la ventana porque me sentía fea y no merecedora, aunque de eso me doy cuenta ahora, el chico era muy guapo y muy agradable y resulta que negarme a salir con él tampoco me lo había perdonado nunca. ¿Que cosas verdad?

Foto de Sunsetoned en Pexels

Deja un comentario

This website uses cookies to improve your web experience.