MUJER DE ALGODÓN Y LUZ

PALABRAS VENCIDAS (CAP. 30)

Y vuelve a doler… de nuevo la soledad me aplasta, me asfixia, me ahoga… De nuevo otro final de esos que no me gustan pero tan real y tan triste como la vida a veces. Dicen que tenemos que amarlo todo, yo amo mis momentos de soledad, estoy bien conmigo misma, no me aburro, pero ya me aburre no poder compartir con alguien que se quede en mi vida. Me gustan las conversaciones, los besos, las caricias, hacer el amor, pasear en compañía…

Si te digo que no proyecto, que no culpo a la vida por no traerme la relación que anhelo te miento, pero es que ya no se que más hacer dentro para que suceda el milagro. Tal vez nunca suceda, y si es así me moriré de pena, por mucho que ame la vida necesito una vida compartida.

Ayer hice un taller de metafísica con Santiago Domingo de ‘Aprendiendo a vivir’. Me invitó y la verdad es que me encantó, además sentí que soltaba al pederasta, que se quedaba en el pasado. Hoy siento que si aún queda un resquicio de sentimiento de venganza en mí, que ya es prácticamente imperceptible, es directamente hacia Daniel, porque un compañero del taller me preguntó que qué sentiría si me enterase que el pederasta había muerto y conecté con el niño que fue y sentí compasión y amor en mi corazón.

Según Santi es importante mirar hacia delante, dejar de anhelar y sentir agradecimiento por aquello que queremos en nuestra vida y aún no se ha manifestado, que es importante creer que ya está ahí para nosotros, verlo, sentirlo, emocionarnos por ello, y la verdad es que eso lo siento así desde hace tiempo, puedo conectar bien con ello, pero nunca llega y me duele. Se que estoy en un bucle, lo se…

¿Que suelte el control?… mejor no me digáis nada porque estoy muy enfadada, pero mucho.

Como en el poema que escribí cuando sentí que canalizaba las emociones de personajes famosos, porque según me dijistéis yo era fuerte emocionalmente y esa energía bloqueada tenía que ser liberada para que sus talentos y genialidad fuesen encarnados de nuevo en las personas, hoy siento mis palabras vencidas y mi alma desgastada, no sabéis hasta que punto. Se que no puedo proyectar, que todo lo que me sucede en la vida es mi responsabilidad, pero también dicen que podemos pedir y se nos escucha y yo no me siento escuchada en absoluto, y se que soy injusta y desagradecida pero hoy me lo permito.

¿Que ponga el poema? Por supuesto, no lo siento mío, simplemente puse mi mano y sentí el dolor profundo de sus letras, como todas las canalizaciones emocionales de aquellos horribles tres meses, aunque reconozco que la del poeta fue la peor de todas, la más dolorosa, la más terrible…

«PALABRAS VENCIDAS
Estoy perdido,
muy perdido,
vacío sin vida,
mis letras la tienen pero yo no,
es injusto
¿porque yo no merezco?
¿porque yo no puedo ser feliz?
siento el amor al escribir pero se pierde en la tinta
se plasma en el papel pero se escapa de mis manos,
atraviesa fugazmente mis dedos
pero no se queda conmigo,
el amor no me quiere,
el amor me utiliza
se ríe de mi,
es lo que siento hoy
¿porque no puedo ser como yo quiero?
¿porque no puedo sentir aquello que siento?
¿porque dura tan poco un instante de miel?
¿porque no puedo saborear su esencia?
lo siento, lo escribo y al instante siguiente se ha ido
se que existe pero que no es para mi,
atraviesa mi corazón torturándome al enseñarme su rostro
pero no se queda
y mi tortura se hace más latente.
Huyo,
huyo del mundo y de las personas,
me aíslo de todo,
pero en el fondo lo que quiero es aislarme de mi mismo
y no puedo hacerlo,
no puedo huir de mi
es imposible,
la decepción hace mella en mi corazón y en mi alma
y rabia es lo que siento ahora,
una rabia honda que surge de la frustración
una desesperación ciega que lo envuelve todo.
Camino, y cuanto mas camino mas largo se hace
cuantos mas pasos doy
mas pasos siento que restan
la senda es infinita e interminable
y el cansancio me ahoga.
Fracaso en lo mas hondo de mi ser
fracaso total, absoluto y absurdo
fracaso sin sentido
fracaso egoísta
fracaso vano que no merece ser fracaso.
Odio en este instante
odio hacia mi mismo y hacia todo,
odio que no quiero reconocer y existe,
odio creado por la impotencia.
Engaño,
sensación de engaño,
ruin desalmado y fatuo
cruel y despiadado
terrible y malvado.
Sensación de abandono,
parada de un tiempo que no quiere andar en el reloj
no hay apenas segundos de vida,
no hay aliento ni calma
en este corazón oxidado que ya no respira.
Viento no brisa,
laberinto no camino,
fuego que quema
no abrazo que protege,
desnudez desnuda no abrigo,
palabras vanas que se mueren en la nada de un alma desvencijada y presa,
cárcel perpetua que anida en una mente gastada por el uso
en la búsqueda de algo que me lleve mas allá de la pena.
A cada palabra una esperanza que se evapora,
a cada sentimiento una ilusión que se desvanece,
a cada pensamiento algo que se cae nuevamente,
quiero llegar al fondo de algo que no llega,
quiero vivir una vida que sin ser pesada pesa,
quiero vivir sin la sensación de vivir rendido,
sin la necesidad de la prisa o de la queja,
quiero simplemente ser libre
de esta tristeza que me abraza y que no me deja,
quiero ser como la tinta que se expresa,
como las palabras que sin decir nada me embelesan.
Angustia,
angustia que grita y me deja sordo,
angustia que deshoja la margarita
que habita en la sangre de mis venas,
unas venas secas y marchitas
que amarillean
y que aprisionan mi pecho
dejándolo sin aire,
como la hiedra que no deja espacio y lo enreda todo,
que todo lo ahoga, que todo lo invade
y que me esta matando.
Impotencia, dolor y sufrimiento,
impaciencia,
sensación de que no me alcanza la vida,
de que no llego a tiempo,
de que estoy dormido y no me despierto,
de que quiero andar y me tambaleo,
de que vivo en el desconcierto,
en el caos, en la niebla
en el desconsuelo.
Me siento enfermo,
crujen mis quejidos
no soy persona, tan solo lamento,
no soy nada, nada es mi alimento,
nada es mi destino… la nada es mi tormento.
Ni vivir ni morir puedo,
mis palabras están mudas,
inertes, en este instante ya sin sin vida, rendidas,
mis palabras vencidas resuenan hoy en el silencio.
Derrota,
derrota es lo que siento
en lo más oscuro de mis entrañas,
derrota infiel, desleal y descarnada,
suerte desafortunada,
miseria hundida entre el fango que reboza mis mañanas.
Derrota muere conmigo, no me dejes esta carga
derrota muere en mi
déjame vivir libre del yugo
del esclavo que me empaña,
déjame sentir la muerte,
que sentirla será como estar vivo
y aunque sea por un instante… podré rozar el alba.»

Así me siento hoy, perdida… vencida… sin vida… Y sí, me alivia un poco leerlo pero no… hoy veo la raíz de mis resistencias, donde nace mi autodestrucción, pero nada lo justifica, no me vale, hoy no puedo sentir consuelo…

El otro día no podía ver una serie donde se veía explícitamente la crueldad, me doy cuenta de que es porque la albergo y me duele, pero que al final atento contra mí. Me he pegado un atracón de comida, sin hambre, como hacía mucho tiempo no me pegaba ¿y sabes que he observado? que en un rincón de mi mente algo decía: a ver si reviento y así me llevan al hospital y al menos allí me cuida alguien. Me he quedado a cuadros, el inconsciente es increíble si lo escuchas, lo que se reprime busca salida de un modo u otro siempre y si no es contra los demás, es contra ti mismo.

Y se que no estoy sola, lo se… hay soledades que son del alma…

Foto de MART PRODUCTION en Pexels

5 respuestas a “PALABRAS VENCIDAS (CAP. 30)

  1. Es tremenda la lucha interna cuando la soledad desea convertirse en algo más…
    Al final nuestro corazón nos da la respuesta si somos o no dignos de vivir en soledad o si solo la usamos para esconder nuestros miedos y protegernos de ellos…
    La soledad se la debe tomar en serio porque,para bien o para mal,ella trae consecuencias y es peor cuando esas consecuencias hacen eco en quienes no tienen consciencia de ello…

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      1. Gracias a ti y ojalá no dejes de sentir ese amor para que se vuelva vana la resistencia y la vida misma…
        Tal vez,de un modo u otro,el amor es el único motor verdadero que da sentido a todo y vivir sin él es solo caminar en el vacío hasta hallar una muerte ordinaria…
        Por mí parte,mí gran amor aún es la literatura pero no sé cuánto más podré mantener vivo este amor pues,la carga muchas veces ocupa el lugar de las pasiones o de lo que amamos…o al menos es lo que ha hecho en mí vida algunas veces…
        Saludos.

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