Tómate unos minutos para respirar profundo con los ojos cerrados y presta atención a tu cuerpo ¿Observas alguna tensión en alguna zona? Sí es así, dirige tu respiración a dicha zona haciendo veinte inspiraciones, después vuelve a observar si aún hay tensión o si ha bajado, puedes seguir respirando hasta sentir que la disuelves.

FILOSOFÍA EXPERIENCIAL INTEGRAL
Conciencia y consciencia
Investigadora y Escritora del Ser Integral