LA SONRISA DE MI VOZ

UN NUEVO FINAL (CAP. 29)

Llega un nuevo final de ciclo de esta construcción humana que denominamos año; años a veces llenos de condicionamientos porque no somos nuestros años, simplemente somos, solo que creemos que a cierta edad empezamos a envejecer y nuestro cuerpo nos hace caso; recuerdo que al cumplir los 49 un día me tropecé y en mi mente apareció un pensamiento: te haces mayor, yo no lo había pensado pero es una creencia que nos acompaña, así que me dije a mi misma que por tener casi 50 años no era mayor simplemente tenía más experiencias de vida y que esa creencia no era mía, me sucedió dos veces y las dos veces me dije lo mismo; otro día que volví a tropezar, aquel pensamiento ya no vino a mi mente ni nunca más lo ha hecho desde entonces. Soy consciente de que tal vez me sea imposible cambiar todas las programaciones subconscientes grabadas en mi mente y en mi ADN a través de años, siglos y vidas, fruto de mi transgeneracional, de la sociedad, de la historia y de mi alma, pero cada día soy un poco más consciente de ello si me escucho y me observo, así que seguiré estando presente.
Y es cierto que con los años pueden aparecer problemas de salud y también arrugas, pero tengo la esperanza de que algún día seremos capaces de recargar nuestra batería energética y de dejar de acumular y acumular en unos cuerpos que se desgastan por no soltar un pasado caduco que hemos convertido en algo perenne y las cosas serán distintas.

Llega un fin de año en el que ese soltar se hace imprescindible como cada año, ya solté juicios y autojuicios, críticas y autocríticas, exigencias y autoexigencias; este año he seguido soltando miedos, inseguridades, control, culpas, autosaboteo, sobresfuerzo y quejas. Este año también he soltado ‘el elegir’ y lo he cambiado por ‘el preferir’, preferir no da lugar a expectativas que me pueden llevar a la frustración ni a la sensación de fracaso… Y lo último que quiero soltar en estos días es mi necesidad de pedir, de pedir al Universo, de pedir resultados, de pedirme cambios, de pedir amor, de pedir y pedirme; pongo toda la intención y atención en ofrecer, en ofrecer al Universo, en ofrecer resultados, en ofrecer cambios, en ofrecer amor, en ofrecer y ofrecerme.

Llega un nuevo final que da paso a un nuevo principio, aunque al final, valga la redundancia, nada termina y todo termina continuamente, es lo paradójico de la vida y sus Ahoras.

Llega un nuevo final de ciclo de esta construcción humana que denominamos año, años a veces llenos de condicionamientos pero también de oportunidades de Reflexión y de Silencio, donde Ser puede ser camino para llenar esos años de sentido, de celebración, de gozo y de dicha, donde Vivir puede escribirse con mayúsculas porque nuestros momentos son momentos llenos de presencia; y sí, tal vez me sea imposible desprogramar todos mis programas subconscientes, pero voy a vivirlos todos con todo el amor de un corazón que sigue caminando dispuesto y con la vista al frente como siempre.

Felices Fiestas y una salida y entrada de año con mucho Amor para todos.

Fotografía de Vladislav Murashko en Pexels
Fotografía de Cottonbro en Pexels

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s