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LA FUERZA DE LA HUMILDAD (CAP. 20)

ENCUENTRO CON TU NIÑA CREADORA
SEMANA 8 DÍA 7

Esta semana que iniciamos aún no se con que nos vas a sorprender Carmen, pero como colofón a esta semana, esta madrugada he sentido con fuerza la fuerza de la humildad valga la redundancia.

Uno de los mayores sufrimientos y desgaste del Ego, en mi andar espiritual, ha sido confundir los objetivos y las metas con la ambición.
Si bien es cierto que en un principio mis anhelos eran simplemente tener un buen amor, independencia económica y salud, no lograr dichos objetivos, que para mí son realmente necesidades básicas, hizo que mi Ego proyectase en Dios y fuese ambicioso, he podido sentirlo.
Desde que comprendí que el camino son mis pasos y que mis pasos van determinando mi futuro sin proyectar en Dios, desde que fui consciente de que Dios vive en nuestro corazón, en el de todos, y se expresa a través de nuestra virtud, y solté mi enfado, mis deseos volvieron a ser los de siempre pero quedó un poso en mi Ego; he podido observar que el exceso de rabia y orgullo que había ido acumulando con los años fueron los que llevaron a mi personalidad a desear mucho más, que ese sentir resentido fue el que transformó mis deseos en ambición; también me he dado cuenta de que todo ello derivó en la frustración y sentimiento de fracaso que arrastraba; algo que me restaba paz, me alejaba del Aquí y Ahora, y me hacía vivir en ese estrés crónico que me enfermaba cada vez más, ha sido un gran aprendizaje.

La fuerza de la humildad que hoy mi niña recupera, aunque ella nunca la perdió realmente, me ha enseñado que mi mayor regalo es vivir un presente sostenido como ella, porque ese es el verdadero objetivo de mi alma; también ha reafirmado lo que siempre he sentido, que mi mayor tesoro son mis hijos, esta vez mi alma quería vivir la experiencia de la maternidad, en otras vidas decidió vivir sin hijos para dedicar todo su tiempo al servicio, como tantas almas que he conocido hoy día; y sobre todo que esos son ‘mis objetivos’, es importante que cada uno halle que experiencias quiere vivir su alma, cuales son sus metas desde el corazón, ser conscientes de que la comparación puede alejarnos de nosotros mismos y saber no hay experiencias mejores ni peores, que todas van de la mano en un camino evolutivo común.
Humildad es reconocer y agradecer mi camino sea cual sea el que eligió mi alma para crecer.

La fuerza de la humildad te ayuda a vivir sin frustración ni sentimiento de fracaso, el niño interior no entiende de eso hasta que los condicionantes de la vida van pesando, incluidos los de tinte espiritual, y soltarlos para poder Ser es muy liberador.

Carmen infinitas gracias siempre, un abrazo para todas y feliz sábado.

Carmen me ha emocionado el alma con estas palabras tan bonitas después de leer lo que he escrito: «Es maravilloso lo que explicas, reconciliarse con el alma y sus decisiones.»

Foto de Marek Piwnicki en Pexels

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