Hoy me he despertado muerta de miedo porque me dijo el médico que me toca hacerme una mamografía y tengo un bulto en el pecho, y es cierto que son cosas que pueden causar un cierto temor, pero mi miedo era irracional, así que me he preguntado cual era la raíz y me ha venido un evento que sucedió cuando tenía doce años. Después de que mis dos hermanos y mi madre estuviesen en la UCI y se recuperasen, me puse mala del miedo que sentía de que luego me tocase a mí, no era algo consciente pero sin duda me afectó inconscientemente.
Mi madre me llevó al médico que había atendido a mis hermanos y él me dijo riendo que yo tenía ‘mieditis aguda’, aún así mi madre me llevó a hacerme un chequeo por privado que incluía una cita de psicología. La psicóloga le dijo a mi madre que yo tenía mucho miedo y que no me sobreprotegiese, así que a partir de aquel día, si me dolía algo mi madre bromeaba y no me hacía caso, aunque ella estuviese pendiente de mí sin yo saberlo. Creo que ahí sentí que yo misma necesitaba controlar mi salud o algo así, no sé, diría que ahí nació un ‘locus de control’ interno disfuncional, un locus interno basado en el miedo, no en la seguridad y la confianza de un ‘locus de control’ interno saludable.
Viendo esto, he respirado profundo y me he conectado con esa niña de doce años que tenía tanto miedo y lo que he sentido ha sido tan sorprendente como integrador somáticamente, lo he ido escribiendo todo.
Conecto con el momento y se me pone toda la piel de gallina, lo primero que me viene es que ni siquiera me contaron que les pasaba a mi madre y a mis hermanos, pero yo sentía el miedo en mi padre. También recuerdo, visualmente, que me llevaron a casa de mi abuela y allí nadie me contaba nada pero todos estaban agitados… noto presión en la cabeza y se me tensa todo el cuerpo… ahora siento inmovilidad, estoy paralizada y siento confusión… yo no entendía nada de lo que sucedía y mi cuerpo tampoco. Creo que me hubiese gustado que me dijesen que mi miedo estaba basado en la experiencia de mi madre y mis hermanos, pero que no tuviese miedo, que no tenía porqué pasarme a mí.
Me viene algo más, otra vivencia que hizo que entre las dos experiencias se hiciese un nudo de miedo puro y duro. Creo que ya te la había contado, porque la había trabajado en el plano emocional. A los seis años me operaron de las amigdalas y de vegetaciones con anestesia local y me hicieron sostener una bandeja mientras vomitaba sangre, y allí nadie me contó nada tampoco, supongo que pensé que me estaba muriendo y el miedo se fijó en mi cuerpo. Siento que ahí mi niña también hubiese necesitado un abrazo de consuelo y una explicación, pero eran otros tiempos.
«Cariño yo te entiendo y entiendo que tu confusión se quedó ahí contigo y ahora conmigo se ha despertado de nuevo, pero mira soy adulta y nunca te paso nada malo, ya puedes descansar cariño, perdona por no darme cuenta de que estabas todavía ahí, lo trabajé en el plano emocional, pero tu temor también se había quedado en el cuerpo y yo no lo sabía, pero ahora lo veo y entiendo tu miedo y más después de que ellos estuviesen malitos uno detrás de otro, y más después de lo que habías vivido en la operación. Nunca lo había relacionado como lo estoy viendo ahora pero lo entiendo, entiendo que la confusión, la inquietud y el miedo crónico se quedarán contigo, hoy podemos decirles adiós y tú puedes descansar por fin en mi corazón, te amo cariño»
Foto de Meruyert Gonullu en Pexels
FILOSOFÍA EXPERIENCIAL INTEGRAL
Conciencia y consciencia
Fisionaturopatía y Fisioestética
Terapia holística ‘Análisis Quantum’
Terapeuta, Profesora y Coach de Integración Emocional
Investigadora y Escritora del Ser Integral