Ayer fui a bailar y, de repente, volvió a aparecer esa soledad que siempre me acompañó en los bailes del colegio.
Pude reconocer la raíz, la niña que sentía que no importaba, que no era elegida, a la que ningún niño sacaba a bailar.
Pero la realidad ha cambiado y hoy las circunstancias son distintas, hoy mis compañeros me sacan a bailar y si no los saco yo, ese sentir es irracional, ya no tiene sentido.
Hoy, al despertar, he visto que detrás de esa emoción había otro ‘locus de control’ disfuncional, otro patrón que se repetía automáticamente, otro eco del pasado, otra creencia relacional que había tomado el control sobre mí y mis vínculos. Este patrón relacional introducía una versión antigua de mí en el sistema, que además de ser incómoda, generaba incoherencia interna, mezclándose con la adulta que soy hoy, pero hoy lo veo con claridad.
Al ponerle atención consciente el patrón deja de tener poder sobre mí porque ya no hay lucha ni desconcierto, ya no siento que tenga que arreglar nada más, solo hay reconocimiento, simplemente es un automatismo que se internalizó y que puede volver, en circunstancias similares, pero verlo hace que pierda toda su fuerza. Lo que antes me desestabilizaba ahora se puede mirar sin desequilibrio en el momento presente, desde mi adulta consciente.
Es como si antes estuviera atrapada en un río que me arrastraba sin poder decidir cómo sentir y ahora pudiera sentarme en la orilla y observar el agua pasar sin que los ecos antiguos me dominen.
Foto de Chris Shafer en Pexels
FILOSOFÍA EXPERIENCIAL INTEGRAL
Conciencia y consciencia
Fisionaturopatía y Fisioestética
Terapia holística ‘Análisis Quantum’
Terapeuta, Profesora y Coach de Integración Emocional
Investigadora y Escritora del Ser Integral