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ANSIEDAD Y DRAMA (CAP. 3)

Hoy veo algo nuevo, no es un locus de control, no es el sistema nervioso; no es un patrón relacional profundo ni una herida antigua que pide ser trabajada, lo que aparece es más simple y más humano, drama.

Drama no como exageración ni como victimismo, sino como una forma de organizar el caos cuando la vida aprieta demasiado y los recursos no alcanzan, una organización narrativa del estrés.

Han pasado muchas cosas seguidas, demasiadas, el cuerpo está cansado, hay dolor físico, dependencia puntual, incertidumbre. Cuando la continuidad se rompe, algo en mí necesita dar sentido rápido, enlazar los hechos, construir una historia que explique por qué todo pesa a la vez y ahí surge el drama. No inventa los hechos, los ordena con urgencia, los carga de significado; entiendo ahora que el drama no es un error, sino un modo transitorio de coherencia, mejor un relato intenso que un vacío sin forma, mejor una historia cargada de emoción que la desorientación absoluta. Pero también veo que si no es algo puntual, puede convertirse en un mecanismo disfuncional.

El drama interno es una respuesta humana ante el estrés cuando la experiencia desborda, tal como describen la psicología narrativa y del trauma, la mente organiza lo vivido en forma de relato para sostenerte en sentido. Jerome Bruner explica que el ser humano construye narrativas especialmente cuando hay ruptura o amenaza, la psicología cognitiva describe este fenómeno como una organización narrativa situacional del estrés, reversible cuando la presión disminuye.

Sentir dolor, angustia o agotamiento es legítimo. Si algo duele, duele, no es dramatizar. El drama disfuncional, en cambio, engrosa las emociones y eso puede llevar de forma inconsciente a querer anticipar lo que va a suceder, a querer controlar la vida, lo cual para mí se traduce en ansiedad, aunque no sé limita a ella; el drama disfuncional magnífica las emociones, los hechos, las situaciones… De hecho, varios estudios sugieren que la forma en que organizamos narrativas sobre experiencias estresantes influye en la ansiedad y otros síntomas internos (Adler et al., 2008; Journal of Personality).

Hoy me doy cuenta de que mis dramas disfuncionales se activan de forma automática, se han generado como patrones de respuesta frente al caos repetido, los iré observando para poder reconocerlos y así poder desactivarlos, solo verlos ya pierden autoridad. Algunas cosas no necesitan ser sanadas ni comprendidas, solo menos escenario. Es importante desmontar los dramas porque aunque en su momento fueron útiles para no perder la cordura, ahora me condicionan y limitan mi libertad.

Organización narrativa del estrés… Forma de ordenar el caos… Para mí resumiendo: Drama.

Foto de Elīna Arāja en Pexels

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