Skip links

PAISAJE NO IDENTIDAD (CAP. 13)

Durante mucho tiempo creí que estar bien significaba llegar a no sentir nada incómodo, aunque las circunstancias fuesen difíciles, que sanar era borrar, cerrar, dejar atrás. Hoy lo veo distinto, hoy sé, que igual que en el cuerpo quedan cicatrices físicas, también pueden quedar cicatrices emocionales, no como una herida abierta, sino como una marca que recuerda que algo ocurrió, y que eso no tiene nada de trágico.

Hay partes de la niña y de la adolescente que fui, incluso de la mujer que inició un viaje consciente de autoconocimiento y que también sufrió, que probablemente siempre vivan en mí, no porque estén rotas, sino porque forman parte de mi historia. Llevo una vida a cuestas, como todos y como antes, la diferencia es que ya no la cargo como un peso, la sostengo como un hecho, he dejado de luchar contra esas cicatrices, ya no me dan miedo, ya no me esfuerzo por hacerlas desaparecer ni me desgasto intentando demostrar que no están, simplemente las puedo sostener y entregar al Universo sin resistencia.

Están ahí como un eco, un eco que escucho y devuelvo a mi vez. Y he entendido algo importante, el eco solo me puede condicionar si yo elijo que me condicione, si lo convierto en identidad. Mis cicatrices forman parte de mi camino, pero no son el mapa, no dirigen mis pasos, no deciden mis deseos, no limitan mis posibilidades; pueden hacer el camino un poco más irregular a veces, pero no me impiden avanzar.

Hoy acepto que quizá nunca estaré ‘perfectamente bien’ en un sentido idealizado, pero aun así, eso ya no me impide nada, ni amar, ni cuidar mi cuerpo, ni elegir una buena pareja, ni escribir mis libros, ni soñar en grande.

He comprendido algo esencial, no es lo que me pasó lo que dirige mi vida, es la identidad desde la que vivo, y hoy mi identidad no es la herida, es la conciencia que la contiene. Puedo sentir nervios, ansiedad ocasional, insomnio o tener recuerdos que aparecen sin aviso y remueven un poco y aún así seguir eligiendo, seguir creando, seguir moviéndome hacia lo que me vibra y me resuena en cada momento.

Las cicatrices están sí, pero solo como paisaje, y el paisaje no me define, simplemente me acompaña.

Foto de Egeardaphotos en Pexels

Compartir

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia web.