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CERTEZAS PROTECTORAS Y COMPENSATORIAS (CAP. 8)

A veces, una experiencia dolorosa, especialmente durante la adolescencia, puede generar una inseguridad tan profunda que la mente necesita una explicación para poder soportarla.

Imagina a una adolescente que, durante varios años, siente que ningún chico la saca a bailar, que nadie percibe interés por ella, y eso le duele. Podría quedarse con la realidad de esa etapa: ‘no le gusto a nadie y esto me duele mucho’, pero convivir con ese dolor y con la incertidumbre de si algún día alguien la elegirá puede ser muy duro; entonces puede aparecer, de forma inconsciente, una certeza protectora: ‘Soy fea y nunca le voy a gustar a nadie’. Esa certeza no tiene por qué ser verdadera, pero ofrece una explicación definitiva que parece aliviar el ‘no sé por qué’ que resulta aún más difícil de soportar.

Pero con los años, la realidad puede empezar a contradecir esa certeza. La adolescente, convertida en mujer, puede sentirse deseada y comprobar que sí despierta interés; pero si la primera certeza no ha sido cuestionada, puede aparecer otra certeza que permita mantenerla: ‘Pueden desearme, pero no pueden enamorarse de mí’. Esto sería una certeza compensatoria que podría generar una contradicción interna, condicionando el campo de las posibilidades, uno de los planos más elevados del ser.

Mi reflexión es que una certeza creada para protegernos del sufrimiento puede terminar convirtiéndose en lo que más nos limita.

Pienso que es importante desmontar nuestras certezas inconscientes y recuperar la capacidad de habitar el ‘no lo sé’, porque la incertidumbre no reduce la vida, la ensancha.

Cuando dejamos de intentar controlar quiénes somos, qué merecemos o cómo terminará nuestra historia, las posibilidades vuelven a abrirse y la realidad puede mostrarse tal como es, no como nuestras certezas habían decidido que sería.

Quizá respirar la realidad consista, precisamente, en eso, en dejar de cerrar posibilidades para volver a encontrarnos con todas las que aún existen.

Foto de Norma Mortenson en Pexels

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