Skip links

CASTILLOS EN EL AIRE (CAP. 27)

Hoy he visto algo que siempre ha estado ahí, oculto bajo mi claridad y mis decisiones, un ‘locus de control’ externo disfrazado de interno que afecta cómo vivo el amor.

Cada vez que un antiguo amor aparece en mi vida de algún modo, aunque solo sea un recuerdo, un sueño o un pensamiento, surgen dudas automáticas porque para mí esas relaciones están cerradas y no comprendo por qué vuelven, la verdad es que es algo que me genera mucha confusión interna.

Hoy he soñado con un antiguo amor y, aunque mi elección consciente es clara porque no quiero volver a verlo, he sentido esa incomodidad clásica, las dudas: “¿y si me equivoco al rechazarlo? ¿y si cambian las cosas?” Pero hoy algo ha cambiado, hoy he podido ver que es una creencia relacional fijada, un patrón que refleja aprendizajes tempranos sobre el amor y la cercanía.

Al observarlo, lo comprendo, esas dudas no son mi voz verdadera, sino eco de un patrón temprano en mi vida, que se repite como una creencia relacional automatizada generada por el apego inseguro/ansioso-evitativo que tuve de pequeña. Un apego que ya trabajé  para llegar al apego seguro que sostengo ahora.

Me he dado cuenta de que el ‘locus de control’ respecto al amor también necesitaba ser trabajado e integrado. En el locus no hay intención, no busca proteger, solo se repite automáticamente frente a ciertos vínculos afectivos.

Respiro, conecto con mi interno y la incomodidad se transforma en señal de reconocimiento: “Ah, ahí está el patrón. Ya lo sé. Ya puedo sostenerme desde mí misma.” Ahora, aunque las dudas aparezcan de nuevo, ya no me controlan porque puedo observarlo, comprender su raíz y elegir cómo responder desde mi adulta consciente. Mi voluntad se mantiene firme y coherente con lo que elijo y la incomodidad se disuelve rápidamente porque sé de dónde viene.

Este reconocimiento me da libertad, puedo mirar cualquier vínculo, imaginar un antiguo amor o sentir atracción, y mantener claridad, firmeza y coherencia interna. La creencia relacional que antes me desestabilizaba ahora se integra y la puedo observar sin que dicte mis decisiones.

Trabajar el apego y ahora integrar este ‘locus de control’ me permite alcanzar coherencia interna completa, uniendo lo que antes estaba fragmentado en un equilibrio que sostiene mi autonomía, mi amor propio y mi capacidad de disfrutar sin dudas ni castillos en el aire.

Hoy siento que recupero otro pedazo más de mi poder personal. Siento cómo florezco en este noviembre interno, como si cada descubrimiento, cada liberación, me permitiera abrirme de nuevo a la vida con más ligereza, luz y alegría.

Foto de Allyson Santos de Souza en Pexels

Compartir

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia web.