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LA MIRADA (CAP. 30)

Cristina Calle Guisado me ha traído la última pieza del puzzle para escribir el último capítulo de este libro al compartir un artículo de pijamasurf.com. ‘Al observar el universo en el presente se crea el pasado’ nos habla sobre la observación y la física cuántica según el reconocido e increíble Stephen Hawking y el cosmólogo belga Thomas Hertog.
https://pijamasurf.com/2017/02/al_observar_el_universo_en_el_presente_se_crea_el_pasado_segun_stephen_hawking/

Esto le he dicho:
«Muchísimas gracias Cristina, esto me explica de modo científico la teoría de nuestro ‘Yo cuántico’ de Jean-Pierre Garnier Malet; la experiencia de mi ‘despertar’ donde vi una ventana al alma que me mostraba un futuro distinto y posible y que me ha servido de faro todos estos años, y que también entendí más en el ‘Curso de Numerología y Tarot’ de Carmen Cano Ochoa donde vi claramente en mis números y en mis cartas de nacimiento mi dualidad que se abrió paso al contemplar aquella ventana y también mi recorrido en las dos líneas de tiempo; y una teoría de una mujer que conocí hace muchos años, que hablaba del multiverso, una mezcla entre la película ‘El único’ y esos libros que tienen distintos finales dependiendo de la página que elijas, ella me contaba que la vida era una especie de juego con varios finales posibles y que todo dependía del camino elegido, me dijo que cada uno de nosotros tiene un final más elevado que el resto de finales y que ese final incluye siempre un aporte a la humanidad; esto explicaría lo que dijeron Hawking y Hertog de que no existe el libre albedrío y a la vez explicaría que de algún modo sí existe, porque en ese juego con varios finales posibles sí podemos elegir libremente qué camino transitar y también que podemos cambiar de camino en cualquier momento porque la vida es como la cuerda de un funambulista que requiere atención plena para mantener el equilibrio.
Con esto también entiendo algo que ya barajaba desde hace tiempo; me di cuenta de que antes de los 7 años el niño no odia, así que no hay resentimiento reprimido, de hecho la propia palabra lo dice re-sentimiento, volver a sentir; es en la repetición y en la retraumatización cuando pueden nacer el odio y el resentimiento, en esa revisión, re-visión, en ese volver a mirar, en esa observación del pasado aunque sea de modo inconsciente. Cuando yo tenía 6 años no odié al pederasta que abusó de mi, me generó miedo, inseguridad y mucha confusión, pero mi corazón de niña no lo odió, mi experiencia posterior con los hombres, mi retraumatización ha sido la que me ha llevado a vivir a la defensiva con ellos y la que generó resentimiento hacia ellos. Gracias de corazón porque además de considerarme emocional y espiritual tengo una mente muy racional y analítica que necesita entenderlo todo jeje, soy tan espiritual como científica. Un abrazo.»

«Descubierta en 1988, la teoría científica de Jean-Pierre Garnier Malet referente al desdoblamiento del espacio y del tiempo, permite afirmar que todos tenemos un doble imperceptible y sin embargo real, ese otro ‘yo’ puede guiarnos en cada momento si sabemos establecer una relación constructiva con él.» (Fuente sbs.com.ar) https://www.sbs.com.ar/el-doble-como-funciona—garnier-malet-8415292227/p

Todo esto también me habla de ‘La mirada’ ¿Como miro el mundo? ¿Como miro la vida? ¿Como miro a las personas? ¿Como me miro a mi misma? Y es importante porque ‘mi mirada’ también me afecta; puedes haber sanado tu pasado pero si tu mirada no cambia, nada cambia, tu mundo de posibilidades puede ser igual al de la fábula del burro y la zanahoria, me parece la mejor manera de explicarlo jeje.
Antes de leer este artículo estaba divagando sobre ‘la mirada’, ayer un gran amigo me envió una foto y me propuso conectar con ella, sentirla y describirla, también se la pasé a Dani, mi amigo y coach; nuestras interpretaciones, aunque parecidas, fueron distintas y vi claro que se basaban en  la percepción interna de cada uno; mi amigo Kerolos está estudiando Psicología y era un ejercicio del curso; esa fotografía tenía una descripción ‘real’ en el curso y era diferente a las nuestras; ahí lo vi, vi claramente mi mirada y luego la de Dani porque lo conozco bastante bien y caí en la importancia de ‘la mirada’.
Soy consciente de que mi mirada ha ido cambiando con el paso del tiempo, y que mi presente es fruto de esa mirada cambiante, en movimiento, afectada por un pasado y un futuro traídos al presente y por las experiencias vividas.
De niños nuestra mirada es pura, transparente, confiada, creativa, llena de ilusión, incluso de magia. En mi caso, por las experiencias traumáticas vividas a edad temprana, pasó a ser una mirada llena de inseguridad y de miedo, llena de confusión, también una mirada de soledad y tristeza; y desde esa mirada mi campo de posibilidades era muy limitado sin duda.
En mi ‘despertar’ mi mirada se hizo más amplia, más confiada, más amorosa, pero pasó a ser una mirada de sacrificio y de falsas expectativas, lo cual se tradujo en un caminar que desembocó en una mirada de decepción, de desilusión y de resignación, pasando por una fase de mirada de rebeldía y orgullo proyectada en mi alma por haberme mostrado aquella ventana. Lo bueno de toda mi historia es que jamás he perdido la mirada del corazón que mira con Amor, Pasión, Fe y Esperanza, sino no hubiese podido llegar hasta aquí, hasta un Ahora cargado de Ahora, un Ahora en simplicidad que me hace sentir muy satisfecha y con mucha paz interna.
A día de hoy quiero mirar solo desde ahí, desde el Amor, la Pasión, la Fe y la Esperanza unidos a la mirada de la niña, de mi niña ilusionada por la vida, y también desde esa simplicidad, esa paz y esa satisfacción de mi Ahora presente, siendo consciente de que todo está en contínuo movimiento y que todo puede cambiar en un momento, pero también siendo consciente de que todo depende de mi y de mi mirada.

Fotografía de Cris Martín https://www.facebook.com/cristina.naranjomartin.12

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