LA MIRADA DEL AHORA

PSICOPATÍA Y ESTRÉS POSTRAUMÁTICO (CAP. 1)

No entendía nada de lo que me estaba pasando pero escuchar ayer al Dr. Iñaki Piñuel me abrió los ojos.
https://youtu.be/b4kPfEADr94
En ‘¿Porqué duele tanto? El descarte del psicópata’ en su canal de YouTube, nos habla del ‘Amor zero’ y de ‘La violación del alma’.

Ayer, después de terminar mi noveno libro el día 12 y sentirme muy bien; porque además de ser un día de portal, era 12/12, hubo una alineación astronómica muy bonita, cinco planetas, dos asteroides y la luna; volví a sentir mucho sufrimiento, de ese que te desgarra el alma, y no entendía nada hasta que escuché al doctor y comprendí, solo comprenderme alivió mi sufrimiento y es cierto que aterrizar no es fácil porque ahora me siento bastante perdida y se que me va a costar un tiempo recuperarme, pero entender que me estaba ocurriendo era importante, muy importante.

Y sí, terminé los siete libros de la serie que me propuse y los autopubliqué y he escrito dos más que no he publicado porque no tengo medios para ello; estás navidades no me llega ni para comer, es uno de los peores meses de mi vida a nivel económico, no me llega ni con la ayuda de mis padres; solo recuerdo uno que lo superó y me cuesta rememorar aquel momento, pude comprender a la perfección a cualquier persona que haga lo que sea por dar de comer a sus hijos, incluso robar y prostituirse, yo por mis padres que sino no se… Esta vez la diferencia es que no me siento tan desesperada por ello, pero no es que me haya hecho fuerte, o tal vez sí, pero en una parte de mi se ha instalado un frío extraño y me ha llevado de nuevo a sentir cierta dualidad que me invadió por un momento antes de escuchar al doctor y poder observarla; me doy cuenta de que en esa parte, ese frío oculta mi sufrimiento, estoy segura de ello. Supongo que esa parte de mi ya no puede con más dolor y poner frío y anestesia emocional es la única forma que tiene de sobrevivir.

Esto me recuerda a algo que me dijo y me demostró un amigo mío. Fue abandonado a los 16 años y condenado a vivir sólo, sus padres no querían saber nada de él pero le dejaron un piso y de vez en cuando su madre enviaba dinero a su padre y él iba y le llenaba la nevera.
Mi amigo empezó a emborracharse a los 12 años, después empezó a fumar marihuana y probó algunas drogas; me contó que lo peor después del subidón, que restablecía los químicos en su cerebro, porque eso es lo que hacen las drogas, era la bajada del día siguiente que le llevaba a un estado depresivo donde no podía con la vida. Cuando se quedó solo fue a un centro a  desintoxicarse y lo logró, a mi me parece un héroe la verdad, se lo decía muchas veces. Me dijo que el síndrome de abstinencia es absolutamente terrible, supongo que ahí soltó la mayor parte del dolor acumulado en su infancia, fue muy valiente, es un ser totalmente resiliente sin duda; muy veleta eso sí, pero lo comprendo, no le enseñaron valores y tuvo que aprender a sobrevivir viviendo únicamente el ‘Ahora’, como él decía sino se hubiese tirado muchas veces por la ventana.
Siempre le gustó ver documentales y películas de psicópatas y me contaba que no sentían dolor, que estaban como anestesiados ante el dolor, que sentían menos que el resto de personas. Un día que le estaba haciendo un masaje le dolía mucho el pectoral y me preguntó que qué significaba a nivel emocional, le dije que en su caso estaba relacionado con la madre, porque él no tenía hijos, que es la otra relación que puede haber en esa parte del cuerpo; pues dejó de dolerle de inmediato, su mente anestesió de golpe la zona, su madre era la persona que más le dolía. Lo más alucinante es la rapidez con la que fue capaz de anestesiar con la mente un dolor físico, y sí, la mente tiene un increíble y desconocido poder sin duda.

Y ese frío, esa anestesia, supongo que es la que siento en esa parte de mi a nivel emocional, una parte que o deja de sentir o tira la vida por la borda como hizo ayer nuestra querida y entrañable Verónica Forqué, que ya no pudo más con la suya y decidió marcharse a los 66 años; ni su bondad, ni su amor, ni su humor, ni su sabida espiritualidad bastaron, se sentía agotada en este paseo por la vida y prefirió irse; buen viaje Verónica, vuela alto, muchas gracias por todas las risas que nos has regalado.

El Dr. Piñuel cuenta que después de la ruptura de una relación tóxica con ‘Amor zero’ podemos experimentar ‘la violación del alma’, un estrés postraumático que duele mucho y por lo que el doctor explica me recuerda al síndrome de abstinencia.
En mi caso la relación tóxica ha sido con mi alma de algún modo, porque mis filtros inconscientes por mis heridas se han mezclado con mi ‘despertar’ espiritual, como ya te conté en un capítulo anterior, así que el término ‘la violación del alma’ me llegó al alma valga la redundancia, porque en esa parte que ayer se intensificó lo viví como tal aunque solo fuese la mezcla entre mi inconsciente y mi supraconsciente. Esa parte, al vivir mi ‘despertar’ como una violación del alma, tiene una gran herida de traición, la principal herida de la que nos habla el doctor. Por supuesto puedo entenderlo todo desde mi consciencia testigo, ese sentir es una retraumatización de mi experiencia con el pederasta, y tal vez es más compleja al generarse interiormente y no en una experiencia externa, pero todo esto es la forma que ha elegido mi alma para poder sanar aquella herida, así que aunque la experiencia de mi niñez tuvo consecuencias porque mi personalidad se vio afectada, al no estar resuelta y no haber superado el trauma en aquel momento, ahora, después de sanar, toca sanar también el estrés postraumático asociado a todo trauma, o sea, los síntomas derivados de dicho trauma, y en mi caso, tanto del trauma en sí como de mi retraumatización en mi experiencia espiritual.

He leído alguna vez que el tipo de pederasta que abusó de mi siendo niña, es el que a su vez es psicópata, siempre he pensado que su manipulación creó una herida de traición traumática como la que habla el doctor además del propio trauma del abuso, supo como camelarme siendo cariñoso y muy amable y luego se convirtió en un auténtico monstruo feroz.

El Dr. Piñuel nos habla de que después de una experiencia traumática con un psicópata no hay regulador de si puedo o no puedo confiar, el sistema de confianza, el sistema de apegos, queda destrozado. Cuenta que muchas de las personas se vuelven personas ingenuas que no ven el mal ajeno, esa era yo, y que esa visión no viene de su buena disposición sino de ese sistema de apego destruido. La otra cara de la moneda es la de las personas que creen que todo el mundo es malo, y estoy de acuerdo con el doctor que ni un extremo ni otro son buenos.
Me sentí totalmente reflejada en el vídeo del doctor, pero solo vi la mitad así que cuando lo termine te cuento más.

Acabo de leer la dedicatoria de Koldo Aldai a Verónica Forqué y me he emocionado sobremanera.
«A veces ni el yoga, ni Sathya Sai Baba, ni una espiritualidad arraigada bastan…  Ante esos grandes ojos azules tan desbordados de vida, primavera y candor, sólo pedir para que ninguno más se apague precipitadamente.
Sólo me viene a la mente que debiéramos ser más en comunión, cuidarnos más los unos a los otros, estar más pendientes, adentrarnos más en la piel ajena, llamar más a la puerta de enfrente… para que nadie se despida de repente, para que nadie marche sin avisarnos. Por lo menos nunca antes de que se apague la cámara o caiga por su peso el telón de una vida, pese a todo, siempre entrañable. ¡Feliz vuelo para quien derrochó bondad, amor y humor a manos llenas!»

Foto de Juan Pablo Serrano Arenas en Pexels

7 respuestas a “PSICOPATÍA Y ESTRÉS POSTRAUMÁTICO (CAP. 1)

  1. Sí, incluso yo a veces he pensado que no hay nada que pueda curar ese abuso. Desafortunadamente, nunca supe quién era y solo tenía 4 años. Yo era un niño muy alegre y soleado y después luché mucho para llegar a la realidad pero no lo logré del todo. Estaba muy apegado al arte porque era la única forma de sobrevivir y expresar mi dolor. Incluso hoy siento mucha ira y no se expresó y tal vez nunca salga por completo. También tengo serios problemas de salud, problemas respiratorios (porque me presionó y me destrozó el diafragma) y una vez cantaba y pintaba, pero ahora toda esa energía y rabia se ha ido, y a veces me siento helado, siempre tengo frío. . Vivo en una casa vieja, sin calefacción. Sé lo que se siente sentir frío, no poder ir de compras, y mi esposo no ha trabajado durante dos años y ya no tengo a mi papá ayudándonos y ahora todo es un desastre. Se congela y, a veces, compro comida para perros y solo comemos pasta todos los días. No tenemos vicios, no salimos más, es una vida tan triste y desgarradora. Solo sobrevivimos. Tenía un amigo, un músico, y después de muchos años de amistad descubrí que me había mentido y manipulado, fue devastador para mí y ahora ya no quiero conocer a nadie. Estaba traumatizado, decepcionado y destruido dentro de mí. También he escrito libros pero nunca hablo de ellos con nadie. No hago publicidad, no le pido dinero a nadie, no he puesto pancartas en mi blog, sufro pero muchas veces ya no lo digo porque ahora es inútil.

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    1. Eso es porque de algún modo sigues vinculada al estrés postraumatico de aquella vivencia, pero si tiene cura. Lo que ocurre al no sanarla es que se repiten los patrones y nos vamos retraumatizando

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      1. Hice 3 años de psicoterapia y también cambié a 3 psicólogos. Pero como te expliqué, el psicólogo no puede hipnotizarme para recordarlo todo. Entonces, el trauma no se puede procesar por completo porque no recuerdo y no puedo recordar a esa persona. Mi mente se fue al olvido porque el dolor era demasiado y los propios médicos me decían que existe ese límite porque se me ha quitado la memoria. Entonces no es mi culpa. No puedo hacerlo. ¿Crees que es fácil vivir sin poder recordar? La cura para mí podría haber sido la hipnosis, pero es demasiado arriesgado y mi ego es frágil.

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      2. Ni es fácil, ni es tu culpa, yo también tengo lagunas, me han ayudado muchas cosas, entre ellas la integración emocional y una sexóloga, pero todavía no sé si lo tengo superado del todo, es complicado sí

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      3. Hola Fairy Queen. Si te apetece puedes leer el capítulo 23, hablo de la técnica EDMR, no sé si la conoces, a mí me está funcionando. Un abrazo.

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      4. Sí, conozco esta técnica EMDR. También hay un psicólogo en la ciudad cerca de donde vivo. Pero yo no trabajo desde el año pasado y mi esposo tampoco y por lo tanto no puedo pagar las sesiones. Además, muchos psicólogos ahora solo hacen sesiones en línea, lo cual no me gusta. Así que por ahora no puedo hacer ninguna terapia y no puedo tener ningún apoyo psicológico.

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      5. Si, me hablaste de tu situación económica, yo también estoy en una situación precaria, te entiendo perfectamente. Yo he estado trabajando con el audio del enlace y me ha ido bien, pero tal vez porque he estudiado Integración Emocional y puedo conectar fácilmente con mis emociones. Te mando un abrazo grande ❤️

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