Hoy me ha sucedido una cosa que me ha hecho darme cuenta de algo.
Durante mucho tiempo, para estar tranquila cerca de alguien, necesitaba saber qué pensaba, qué sentía o qué le estaba pasando y quizá por eso suponía, interpretaba y buscaba respuestas. En otras palabras, necesitaba certezas.
Pero hoy ha ocurrido algo diferente, he podido centrarme en mí, en lo que siento, en lo que quiero, en mi amor; sin necesitar saber qué estaba pasando dentro del otro.
Y entonces el otro se ha mostrado sin que yo lo buscara, sin que yo intentara averiguar qué pensaba o sentía él. Y he comprendido que quizá cuando dejo espacio para que el otro sea, también dejo espacio para que pueda mostrarse.
No sé si siempre será así, pero me ha sorprendido y me ha parecido precioso. Esto me habla de que quizá puedo conocer al otro desde lo que realmente aparece, en lugar de desde todo lo que mi mente construye.
Quizá dejar de necesitar saber, dejar espacio, también sea una forma de dejar que la realidad se muestre.
Foto de Bruno Silva
FILOSOFÍA EXPERIENCIAL
Conciencia y consciencia
Investigadora y Escritora del Ser Integral
Salud, amor y alma es un espacio de filosofía experiencial personal, nacido de la experiencia vivida, la observación, la reflexión y la búsqueda de sentido.
Aquí comparto experiencias, aprendizajes y reflexiones sobre la vida, el cuerpo, las emociones y la consciencia desde mi propia mirada.
No es un espacio de divulgación médica ni pretende ofrecer diagnósticos o consejos sanitarios. Lo que encontrarás aquí son experiencias y reflexiones personales que invitan a observar, cuestionar y descubrir la propia manera de vivir.